Reportajes, Triatlón

[IRONMAN703] La experiencia desde adentro en Punta del Este

Este runner experimentado, con apenas un año en el triatlón, cruzó el charco para debutar en medio Ironman, en suelo charrúa.

El  IRONMAN 70.3 Punta del Este es una carrera boutique que figura en el TOP 10 de mejores destinos elegidos por los triatletas del mundo. La ciudad uruguaya mezcla el encanto de un pueblo costero de pescadores con el glamour de un balneario europeo.

Gonzalo Ruiz a lo largo de una década se cansó de lograr objetivos en el running. Como corredor aficionado  alcanzó el segundo puesto de la general en los 50K de TNF 2013, tres podios en el Cruce Tandila, bajar los 35 minutos en 10K, los 75 en 21K y correr 2:45 en su primer maratón.

A los 30 años, con un año de experiencia en el tria, cruzó el charco para debutar en medio Ironman, en suelo charrúa.

Triamax: ¿Por qué elegiste correr el 70.3 de Punta del Este?

Gonzalo Ruiz: Me lo habían recomendado por su circuito rápido, lindos paisajes, y porque me daba tiempo suficiente para poder prepararlo. Arranque a entrenar para triatlón en octubre del año pasado y mi idea era correr primero el olímpico de Mar del Plata, para darme la experiencia y práctica y después poder correr el IM 70.3 de PDE. A su vez era uno de los IM más cercanos en distancia a Buenos Aires y dentro de mi presupuesto de traslado.

T: Comparado con otras carreras ¿Qué sabías del evento y con qué te encontraste?

GR: La verdad que no me encontré con ninguna sorpresa, había ido a ver el IM 70.3 de Nordelta en noviembre del año pasado, y el clima deportivo y festivo que se vive en estos eventos es impresionante! Y la verdad que desde que me subí al Buquebus el día jueves (cuatro días antes de la carrera) ya se podía sentir esa euforia previa con otros corredores que me cruzaba en el viaje. Entrando a Punta del Este había dos carteles publicitarios sobre la ruta, dando la bienvenida a los inscriptos y eso me ponía la piel de gallina. Ver el logo con la “M” gigante en el salón del Hotel Joy previa a la acreditación y sacarse una foto ahí, ya era todo un sueño.

T: Tenés más de una década de experiencia en el running pero apenas dos triatlones olímpicos en tu haber ¿Cuándo comenzaste a entrenar para el IM 70.3?

GR: Arranque con el entrenamiento un año antes. A mí me gusta siempre preparar las cosas con tiempo e ir de a poco. En el running, no hice un 42K hasta haber corrido previamente varias medias y carreras de 10K. Creo que es la mejor forma de conocer tu cuerpo, las sensaciones y poder establecer un objetivo desafiante, alcanzable y a su vez poder disfrutarlo. La planificación la tomo como una metodología tanto para el deporte como para mi vida personal y profesional. Los objetivos que me pongo son a mediano/largo plazo y siempre buscando el máximo rendimiento. Creo que jamás corrí una carrera pensando simplemente en llegar, siempre es con el objetivo de superar mi marca anterior, y si se podía alcanzar el podio. Creo que una de mis grandes virtudes es el esfuerzo, compromiso y dedicación de todos los días para poder entrenar y llegar el día de la carrera confiado en que puedo cumplir el objetivo. En estos once años creo que son contados con la mano los días que no cumplí un entrenamiento y jamás abandone una carrera. Disfruto mucho del deporte y de superarme, y es por eso que lo defino como una prioridad en mi vida.

Sé que tiene sus limitantes, porque me pierdo de partidos de futbol con amigos, after offices con compañeros del trabajo o volver temprano de eventos familiares por tener que levantarme temprano al día siguiente para entrenar. Pero bueno son sacrificios que hago por algo que sé que me hace muy bien! Ya es un estilo de vida que incluso Flor (mi mujer) me conoció así, y que llevamos juntos hace 10 años. Ella se levanta temprano conmigo todos los días y me acompaña a todas las carreras sacando fotos, dando hidratación o alentando, y seguramente no hubiera podido cumplir muchos de mis logros sin su ayuda o apoyo.

T: ¿Cómo fue la preparación para encarar este nuevo objetivo?

GR: Entreno los siete días a la semana y la mayoría de los días tengo doble turno. Me levanto todos los días a las 6 AM para poder nadar o hacer ejercicios antes de ir a trabajar y por la tarde/noche salgo a correr o andar en bici. Los fin de semana, que tengo más tiempo, también suelo levantarme temprano y hacer fondos largos de running o de bici. Tengo toda la rutina semanal ya armada y casi medida por minuto, para llegar en horario al trabajo y después poder pasar un poco de tiempo con Flor o sacar a pasear a mi perra a la noche (una bóxer de 1 año que de vez en cuando me acompaña en algunos fondos suaves). Seguramente me gustaría tener más tiempo para estirar o masajear los músculos, y no estar tan al límite de las lesiones, pero bueno hay que balancear todo para también continuar creciendo en la vida personal y profesional.

T: Hablando justo de eso, este año tuviste una lesión ¿Cómo fue lidiar con eso?

GR: Este 2017 fue bastante complicado en tema lesiones. Arranqué el año con una sobrecarga que me generaba un dolor muy fuerte en ambas rótulas de las rodillas. Esto me paso por querer seguir entrenando el mismo volumen a pata y sumar volumen extra de bici y natación; lamentablemente aprendí a la fuerza que todo junto no se puede. Estuve como 2 meses sin poder correr, con un leve volumen de bici, y podía nadar sin problema dado que no tiene nada de impacto.

Una vez que logré recuperarme con mucha kinesiología, ejercicios de estabilidad y fortalecimiento de piernas decidí aprovechar que estaba con bajo volumen de entrenamiento para trabajar desde cero en corregir mi técnica de corrida y buscar mejorar mi pisada. Esto era algo que siempre me había interesado hacer y que creía que me iba a servir en el largo plazo para alivianar el impacto sobre las articulaciones y prevenir lesiones.

Siete semanas antes de la carrera estaba haciendo un fondo de noche con poca visibilidad y pise mal en el asfalto y se me torció el tobillo para afuera, escuche un “crack”, y sentí que me había roto todo. Lo primero que te viene a la cabeza es perderte la carrera y la frustración de todo el entrenamiento en vano. Me hice resonancias y radiografías y se descartó que tuviera una fractura, fue una corte parcial de unos de los ligamentos del tobillo. Estuve cuatro semanas sin poder correr, en la cual andaba en bici y nadaba mientras me lo permitiese el dolor. A esto también le sumaba 3 veces por semana kinesiología, mucho hielo/calor y utilizando vendajes (taping) para proteger y evitar la inflamación. Estaba tan asustado que llegue al punto de consultar a la organización si me podían pasar la inscripción para la fecha de abril. La verdad que me supieron entender y me dieron un margen de tiempo bastante amplio para decidir si quería hacerlo sin ningún costo adicional. Veía que por surte la recuperación venía bien, no me dolía nada y que la inflamación era menor, con lo cual decidí correrla igual. Sabía que el running era mi fuerte y que por más de que no estuviera al 100%, seguiría haciendo una buena marca y una diferencia, con lo cual eso también me ayudo a decidirme por correrla. Y la verdad que mirando post carrera no me arrepiento de la decisión! Pero bueno todo lo negativo de las lesiones, son oportunidades para crecer y cuando uno es perseverante puede cambiar lo negativo en un logro enorme!

T: Siendo tu debut en la distancia 70.3 ¿Cuál era tu objetivo?

GR: Como mencione antes no me conformaba simplemente con llegar, todas las proyecciones que veníamos haciendo con mi entrenador (Ezequiel Benvenuto del Equipo Trianorte), por los tiempos en entrenamientos y simulacros, daban que tenía que poder hacerlo entre las 4h30’ y 4h40’. Pero bueno siempre surge la incertidumbre por ser la primer carrera, por recientes lesiones que no me habían dejado entrenar al 100% o tener poca experiencia en las transiciones.

T: El día de la carrera ¿Cómo te fue en la natación?

GR: La natación es la disciplina más floja que tengo de las tres, no tengo muy buena técnica y lo pago con un costo de energía muy alto, pero bueno dentro de lo planificado salió muy bien. Las largadas con mucha gente son complicadas y durante el transcurso de la carrea sentía que iba haciendo zig-zag, que venía a un ritmo más lento, y que me pasaban todos, pero supongo que esas sensaciones deben ser algo normal en las primeras experiencias de triatlón.

T: Ya sobre tierra firme ¿Cómo estuvo el ciclismo?

GR: Cuando salí de la transición me pasaron dos cosas, una que con la ansiedad y nervios de no olvidarme nada de la bici toque dos veces el botón de “lap” del reloj y me paso al modo “run”, cuando quise volver a reiniciarlo puse descartar y perdí el registro del agua. La segunda cosa que me paso es que al momento de agarrar la bici y antes de subirme, el sensor de cadencia estaba trabando la rueda de atrás, con lo cual me tuve que volver a bajar de la bici y perdí un par de segundos hasta que lo puede acomodar. La primera vuelta de 45K salió muy bien a un promedio de 36km/h. El día anterior había practicado la subida de Punta Ballena, que es la más importante del circuito y la que se pasa cuatro veces, con lo cual me ayudó para que el día de la carrera ya supiera de subirla con los cambios en el plato chico, pero bueno igual así no dejó de ser una subida bastante dura. Después la bajada estaba buenísima, alcanzando los 65km/hr. Sentí que iba volando.

T: Tu fuerte es el running ¿Qué tal salió la media maratón?

GR: Acá es en donde más cómodo me sentí y donde más confiado iba. Sabía que este es mi fuerte y donde más diferencia iba a poder hacer. La verdad que conozco muy bien las sensaciones y la reacción de mi cuerpo, con lo cual al K2 ya había entrado en ritmo y sabía que iba a poder mantenerlo. Debido a la reciente lesión del tobillo, no tenía demasiados KM de fondos (lo máximo que había hecho eran algunos fondos de 15K) ni tampoco muchas pasadas con el ritmo que hubiera querido, pero aun así me salió mucho más rápido de lo que había planificado. Pensaba correr en 1h30’ (4’15’promedio) y me dio 1h23’ (3’59 promedio). Acá es en donde entre a pasar gente, me sentí muy fuerte. En la primera vuelta (km 5) pude ver a que distancia estaba de algunos corredores que conocía que venían delante de mí y enseguida me puse a hacer cuentas para ver cuántos metros necesitaría para poder alcanzarlos si mantenía mi ritmo y ellos el suyo. Sabía que a algunos podía alcanzarlos y a otros simplemente achicar la brecha de tiempo. Pasó la segunda vuelta (12km) y me sentía muy bien, seguía pasando muchísima gente, lo cual me daba más confianza para apretar el ritmo e iba achicando la brecha con la gente de adelante. Los últimos 3K sabía que venía un poco al límite con los cuádriceps al punto de acalambrarme, con lo cual agarre una banana de un puesto de hidratación, un poco de agua, y por lo menos eso me ayudo a aguantar, y ya faltando 2K decidí apretar y dejar todo, logrando un tiempo de 3’50 y un 3’35’ en esos últimos KM.

T:¿Cómo manejaste la nutrición?

GR: La nutrición la había hablado con mi entrenador, y había pegado los 6 geles en el cuadro de la bici el día previo, una barrita y llevaba 2 caramañolas una con agua y otra con Gatorade. Todos los geles los tenía marcados con el KM exacto donde debía consumirlos. También llevaba 2 geles más en el bolsillo del enterito que iba a usar en la corrida. Ahí creo que me falto llevar uno más porque en el K16/17 me hubiera gustado tomar uno más. En los puestos de hidratación agarraba agua y en la mayoría de las veces me la tiraba en la cabeza para refrescarme. Otra duda de principiante al cual le tenía un poco de miedo, era correr con enterito ajustado, acostumbrado a correr con musculosa y short de running bien sueltos, el hecho de tener una indumentaria pegada al cuerpo de una pieza sola me parecía que me iba dar sensación de calor y deshidratación, pero por suerte fue solo una sensación que no me afecto en ningún momento. Si me puse muchísima vaselina en todo el cuerpo para evitar generar algún tipo de fricción. La logística de un triatlón es bastante más compleja que la de un running!

T: ¿Qué te pareció el circuito y las vistas?

GR: La verdad que mucho de las vistas no vi (risas), suelo ir muy concentrado en las carreras, muy pendiente de mis ritmos y haciendo cuentas para proyectar resultados. Pero la verdad que el circuito me pareció muy rápido y fácil de seguir, sin tanta vueltas y dentro de todo bastante plano. Con la natación y la bici tuvimos bastante suerte porque no hubo mucho viento, la Playa Mansa parecía una pileta y recién en la segunda vuelta de bici se levantó un poco de viento, pero nada respecto de lo que había sido los días anteriores o el día posterior que estuvo muy ventoso y lluvioso.

T: ¿Te costaron los kilómetros finales? ¿Te pusiste ansioso o pudiste manejar la adrenalina?

GR: La verdad que no me costaron mucho los últimos kms, venía muy concentrado y enfocado en llegar dentro de las 4hs30’ total que casi no tenía tiempo para pensar en los sentimientos. Los últimos kms siempre suelo acelerar y sacar energías para rematar, que nunca supe de donde sale!! Debe ser el aliento de la gente y poder imaginar el arco de llegada.

T: ¿Cómo fue la llegada?  ¿Hiciste el tiempo que buscabas o superó tus expectativas?

GR: No suelo llorar para nada, si me puse muy contento por haber llegado y sobre todo por haber llegado dentro del tiempo planificado. Terminé en 4h30’ total, que era exactamente lo que quería hacer. Si bien es verdad que era la primera carrera en esta distancia y nunca sabes cómo tu cuerpo va a reaccionar. Enseguida me encontré con varios competidores amigos con los cuales nos abrazamos y celebramos por los logros hechos. Y obviamente no podía dejar de saludar a Flor que me había acompañado desde las 5 AM cuando nos levantamos, y que este logro era tanto mío como de ella.

Creo que lo que más me gusto es el clima que se vive tanto antes como después de la carrera, es una experiencia única donde todos están compartiendo ansiedades, experiencias, alegrías y felicitaciones. El recorrido me pareció muy ágil, plano y sin mucha vuelta, la marcación y señalización eran muy visibles y el apoyo de todos los voluntarios para entregar hidratación y ayudar fue siempre de lo mejor!

T: ¿Qué opinás del nivel de la prueba? ¿Cumplió tus expectativas?

GR: La carrera claramente cumplió mis expectativas y creo que hubo un muy buen nivel de corredores, por más de que no hubo categoría “elite”. Pero bueno como siempre pienso y digo, lo más importante es competir contra uno mismo, porque es lo que te permite crecer y alcanzar una mejor versión como persona.

T: ¿A qué tipo de corredores le recomendás esta carrera?

GR: Recomendaría esta carrera a aquellos que quieren debutar en esta distancia, la verdad que es una muy linda carrera para arrancar! Pero bueno como toda competencia, creo que es fundamental entrenar y alimentarse bien para llegar con confianza y terminar con una gran satisfacción!

T: Después de este debut ¿Cómo sigue tu calendario atlético? ¿Algún nuevo objetivo?

GR: No tengo definido todavía el calendario, pero sí sé que me gustaría sumar más experiencias en triatlones de distancias olímpicas y 70.3 antes de poder correr un full Ironman. Estoy convencido que la “práctica y experiencia hacen al maestro” y que con confianza y esfuerzo uno puede alcanzar todo los desafíos que se proponga.

Productor, guionista, periodista. Preparador Físico especializado en entrenamiento a distancia. @jpcalvi
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