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La hidratación en épocas de frío

 Sabemos que los corredores que se ejercitan en el invierno, aún contra las creencias populares, enfrentan problemas potenciales como la deshidratación, la disminución del rendimiento físico y mental como consecuencia de ésta.

Durante el esfuerzo, los músculos generan una cantidad de calor que debe disiparse hacia el ambiente o, de lo contrario, ocurrirá un aumento en la temperatura central del cuerpo. Esta producción de calor por los músculos es proporcional a la intensidad del trabajo, por lo cual tanto las actividades de corta duración y alta intensidad (como las carreras recreativas de 5 ó10 km), como las de mayor duración y menor intensidad (p.ej. carreras de maratón, triatlón, aventura, etc.) representan un riesgo.

Las carreras, el entrenamiento y la adrenalina de la competencia representan un reto considerable para el sistema cardiovascular humano. Además, siempre que la pérdida de líquido por sudoración es más rápida que la reposición de fluido, el individuo está en un proceso de deshidratación.

La consecuencia directa de un bajo nivel de hidratación es un rendimiento físico y mental disminuido, como resultado de la incapacidad del sistema cardiovascular de mantener un adecuado gasto cardíaco, y la posibilidad real de aparición de la fatiga antes de lo esperado.

El proceso de hidratación.
Los atletas logran mantener un nivel de hidratación normal y equilibrado, sólo si ingieren suficiente fluido antes, durante, y después de la actividad física.

La capacidad de compensar la pérdida de fluido con la reposición está limitada por las tasas máximas de ingesta, el pasaje de los fluidos del estómago al intestino, y la absorción intestinal. Bajo condiciones de frío, el individuo espontáneamente bebe menos, y la tasa de sudoración puede rebasar estos límites fácilmente.

Utilización de fluidos.
El agua es un fluido ampliamente disponible para la hidratación. Si bien es cierto que la ingesta de agua puede ayudar a contrarrestar muchos problemas de la deshidratación, las investigaciones realizadas en las últimas cinco décadas han confirmado, una y otra vez, que los atletas pueden beneficiarse de la ingesta de una mezcla adecuada de agua, carbohidratos, y electrolitos.

Esta es básicamente la definición de bebida deportiva, a lo que personalmente le agregaría científicamente formuladas. Los beneficios obtenidos son proporcionales a la necesidad de fluido, energía y minerales de cada individuo.

La hidratación se profesionaliza, y también se personaliza
Es de conocimiento que la variable hidratación es de fácil entrenamiento, y que además un bajo nivel de hidratación puede definir el resultado de una competencia.

Para los que están en este mundo, esto probablemente no sea una gran novedad, pero sí lo es que las ciencias, hoy día, tienen al alcance de sus manos la posibilidad de determinar con una altísima sensibilidad, a través de un estudio de última generación llamado TEST DEL SUDOR, el estado de hidratación del deportista previo a la competencia o entrenamiento, la cantidad de líquido perdida, la cantidad de minerales eliminados a través del sudor.

Para realizar este estudio, se somete al atleta en el campo a un ejercicio símil a la competencia, durante una hora y con la intensidad necesaria controlada con sensores de la frecuencia cardíaca.

Análisis del sudor
Utilizando parches colocados en el antebrazo, en la frente o en la espalda, se recolecta una muestra de sudor con la cual los científicos determinan la concentración de minerales (sodio y potasio) que pierde un atleta en el sudor.

Según los resultados, los científicos clasificamos a los deportistas en grandes perdedores de sodio, moderados o leves y entonces estamos en condiciones de ofrecer recomendaciones estratégicas para el reabastecimiento de líquidos y minerales que pueden ayudar a los atletas a prevenir calambres, la fatiga temprana y la deshidratación, pero además también permite personalizar una adecuada estrategia de hidratación, lo que brinda el valor potencial de mejorar su rendimiento tanto físico como mental, lo cual obviamente es sinónimo de placer durante el esfuerzo, y además puede dar lugar a la frase “me sentí /terminé entero la carrera” tan frecuente entre los runners.

Dr. Pablo Corinaldesi.
M.N 98027
Especialista en Medicina del Deporte.
Miembro Oficial del Consejo Latinoamericano de Educación y Ciencias del Gatorade Sports Science Institute
sportsalut@sportsalut.com.ar

 

Periodista deportivo especializado en natación, ciclismo, atletismo y triatlón. Fotógrafo y Productor de TV. @mlagattina

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