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Actividad deportiva en pacientes cardíacos

corazon

Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en los países industrializados. Suelen acompañarse de significativas alteraciones psicológicas y originan grandes costos económicos. Los programas de rehabilitación cardíaca son sistemas terapéuticos aconsejados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) desde hace más de 40 años y se definen como “el conjunto de medidas necesarias para asegurar a los cardiópatas una condición física, mental y social óptima que les permita ocupar por sus propios medios un lugar tan normal como les sea posible en la sociedad”.

La OMS aconseja incluir en estos programas a todos los pacientes cardiópatas con el objetivo fundamental de mejorar su calidad de vida. La experiencia ha demostrado además que disminuyen la mortalidad y la incidencia de nuevas complicaciones.

Los programas de rehabilitación cardiovascular deben iniciarse de forma precoz cuando el proceso cardiológico esté estabilizado. Comprenden un período, supervisado médicamente, de aprendizaje de pautas de conducta con una duración de semanas o meses (fase II de rehabilitación). En la fase III, que se extiende al resto de la vida, el paciente deberá seguir realizando lo aprendido, sin supervisión pero con controles médicos periódicos

Entrenamiento a medida:
Los programas deben ser diseñados de acuerdo con las necesidades de cada persona. El cardiólogo evalúa el riesgo y elabora un plan de ejercicios físicos que el paciente desarrolla con supervisión de médicos cardiólogos especializados en rehabilitación y entrenadores.

Los consensos de prevención de enfermedades cardiovasculares recomiendan ejercicios de moderada intensidad realizados diariamente durante 30 minutos.

  • Las caminatas a paso rápido constituyen la actividad más frecuentemente aconsejada.

Un plan de entrenamiento adecuado influye de manera positiva sobre los factores de riesgo que predisponen a los trastornos cardiovasculares: mejora el transporte del colesterol al aumentar los niveles de HDL “bueno” y reduce los de HDL “malo”, actúa sobre la diabetes al disminuir los niveles de glucemia en sangre y aminora el nivel de la presión arterial.

También, vale recordar, que para combatir los factores de riesgo, el plan de ejercicios se combina con otras medidas como nutrición para desarrollar un plan acorde a la necesidad de cada persona, la ayuda psicológica para poder afrontar cambios y seguir adelante. Todo esto, sumado a la ayuda y contención familiar.

Con los cuidados y el profesionalismo que corresponde, todas las personas con factores de riesgo o enfermedades relacionadas con el corazón, pueden y deben realizar actividad física indicada por un cardiólogo . Hay que aprender a incluir y promover dentro de los grupos de running estas actividades “moderadas” ya que muchas personas dejan de entrenar por no poder realizar un determinado tiempo al correr. Cada persona es diferente a la otra y no se puede unificar un plan de entrenamiento para todos.

“Un buen plan de entrenamiento es el que no se termina; lo importante es la constancia y contención para que la actividad perdure en el tiempo”.

Rehabilitación cardio: Plan de entrenamiento para personas trasplantadas

Todas las personas que se someten a un trasplante de corazón pasan por diferentes fases desde la operación hasta su alta.

Fase 1: hospitalaria. Se realiza una charla con el paciente y se le explica a él y la familia en qué consiste la rehabilitación. Se comienza con ejercicios de muy baja intensidad (movimientos del tren inferior)

Fase 2: convalecencia. En el domicilio y en la institución. Se observan las indicaciones médicas y se comienza de a poco con trabajos de fuerza, elasticidad y flexibilidad muscular (tren inferior y sin carga).
Recordemos siempre que se operó a la persona del corazón (herida en el pecho) y no se puede, por ejemplo, hacer un press de pecho.
También se pueden realizar caminatas en cinta, la enseñanza de la escala de borg y toma de pulsaciones.

Fase 3: se aplica una vez que se han estabilizados las respuestas cardiovasculares.
Seguimos con ejercicios de fuerza y más carga aeróbica. Ya podemos realizar ejercicios en el tren superior sin peso y mayor duración en la parte aeróbica. Siempre hay que recordar que la carga aeróbica debe ser mayor a los trabajos de fuerza y flexibilidad.

Fase 4: mantener los cambios en el modo de vida. Se puede participar y formar parte de clubes o grupos de entrenamiento, donde la actividad sea guiada por profesionales del deporte y salud con un plan “personalizado” y progresivo.

Lo fundamental de la rehabilitación es la continuidad, la constancia y el compromiso del paciente, su familia y las personas que lo rodean.

Continuar con los controles médicos una vez por año o cuando el profesional lo indique. Hay pacientes de alto riesgo que no pueden realizar la RVC: angina de pecho inestable, embolia pulmonar, insuficiencia cardiaca grave, tromboflebitis activa, aneurisma disecante, y demás patologías que el profesional médico considere que el paciente no puede realizar la RVC.

En lo que respecta al running, como se detallaba anteriormente, cada caso y cada persona son diferentes. Las generalidades hablan que una persona trasplantada, después de la fase 3 puede continuar en fase 4 con una actividad baja o moderada con esfuerzos de hasta 7 mets.

Por eso, resaltamos que cada persona es única y que en el caso de realizar un “maratón”, se deben intensificar los chequeos médicos y los entrenamientos deben ser controlados y progresivos.

También debemos tener en cuenta los cambios de hábitos que deben ser totales en cuanto a la alimentación, horarios de descanso, etc.

Ejemplo de rutina de entrenamiento para la Fase 3
Entrada en calor: 10 minutos
Principal: 20 min en cinta o bicicleta (fc basal + 20 latidos escala de borg de 3)
Resistencia muscular: de 8 a 10 ejercicios por grupo muscular grande
Vuelta a la calma: estiramiento y relax 10 minutos

Recordamos que luego de la fase 3 y 4 se pueden incorporar otras actividades: bicicleta, natación, básquet, tenis, etc.

Todo dependerá del progreso y los controles médicos que indiquen que el paciente puede realizar esta actividad.

Por Santiago Ferrarello
Preparador físico y personal trainer.
Especialista en Rehabilitación Cardiovascular Universidad Favaloro.
info@actitudeportiva.com.ar  | www.actitudeportiva.com.ar

Director Digital de TRIAMAX. Webmaster, emprendedor, techie, fotógrafo deportivo en SoyFinisher, ex triatleta y a veces runner. Twitter @juannito / Linkedin

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